O bra con lealtad, que no falte nunca el respeto,
M ira mis faltas, si acaso las cometo, con generosidad
B ríndame la oportunidad, de amar sin ser “objeto”,
R egocíjate en el ministerio de vivir la paternidad.
E res tú, el hombre a quien yo quiero… ¡Jamás me hagas llorar!
No hay comentarios:
Publicar un comentario
Nota: solo los miembros de este blog pueden publicar comentarios.