No me vengas con historias
de dimes y diretes...
ahórrate los sainetes
en tu actuación contradictoria.
Porque primero arremetes
y después repartes gloria
y yo, que tu proceder no entiendo...
pues me confunde tu trayectoria
a Dios me encomiendo...
para no ser carnaza en tu boca,
y después... con alevosía
me abrace tu hipocresía..
No hay comentarios:
Publicar un comentario
Nota: solo los miembros de este blog pueden publicar comentarios.