lunes, 14 de marzo de 2016

Soneto al plagio



Aquél que osa usurpar el pensamiento
de quien en versos su esencia derrama
ofrenda el fruto hurtado en otra rama,
jugo afanado sin consentimiento.

Y es tan deplorable su atrevimiento
pues al tomar lo ajeno, el ego inflama
ansiando en su indecencia hallar la fama
obviando de la ética el reglamento.

A ti, que bien te haces llamar poeta
nutriendo tu cosecha en otra fuente,
desnuda tu bajeza y sé valiente.

Aprende del error  y  así respeta
pues vivir de un talento inexistente
se designa plagio, que no te tiente...


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